Hola amigos, les contaré
algo insólito que me ocurrió hace algún tiempo.
Entre todas las amistades y conocidos que podemos tener a lo largo de nuestra vida,
siempre hay uno que es especial, alguien a quien todos consideramos como nuestro mejor
amigo.
Íbamos a la misma escuela y realizábamos juntos los trabajos de clase. Normalmente son
trabajos prácticos y bastante divertidos, como el que nos mandó la profesora de
biología un maldito día. Teníamos que traer a clase diferentes tipos de tierra, pero lo
más pura posible, por lo que deberíamos realizar agujeros bastante profundos para poder
recoger muestras aptas para un adecuado análisis.
Entusiasmados por el experimento, salimos los dos juntos al monte para extraer las
diferentes muestras. Después de varios minutos observando el paisaje vimos a lo lejos el
lugar ideal, era una pequeña montaña cortada donde se apreciaban varios estratos, sin
pensarlo nos dirigimos hasta allí y cavamos. Al poco rato escuché la voz de mi amigo:
- Ven, Corre encontré algo!..
Me acerqué para ver que quería y llegué justo cuando del hoyo sacaba una extraña
muñeca, estaba vieja, parecía haber estado mucho tiempo enterrada, la habían vestido de
blanco. Su aspecto daba terror, sus ojos estaban desviados y sus cabellos eran de un color
naranja fuerte. Sin saber porque sentí un mal presentimiento y un ligero cosquilleo
subió por mi espalda recorriendo todo mi cuerpo. A pesar de todo no le di más
importancia y regresamos a nuestros hogares.
A la mañana siguiente recibí una llamada telefónica. Mi amigo, mi mejor amigo había
muerto repentinamente por causas desconocidas, más tarde nos enteraríamos que fue por un
mal extraño.
Tardé bastante tiempo en recuperarme, pero nada volvió a ser igual, empecé a encerrarme
en mi mismo y sentir la necesidad de refugiarme en la lectura, prácticamente todos los
días, después de las clases, acudía a la biblioteca, allí realizaba mis deberes y
pasaba largas horas con mis nuevos amigos; los libros.
Un día, en la sección de esoterismo, encontré un viejo libro, el tema, ritos y leyendas
y entre sus polvorientas páginas pude ver un extraño dibujo, un dibujo que me resultaba
familiar, se podía ver una muñeca, igual a la que encontró mi amigo, en el pie de foto
decía:
El que tenga un mal incurable que entierre una muñeca igual a ésta. Deberá vestir
de blanco y tener los cabellos de color naranja. El primero que la encontrase recibiría
la enfermedad y moriría.
Ahora entiendo lo que pasó, si no hubieses descubierto aquella muñeca ahora estaríamos
juntos y bromeando como siempre.